El recorrido dentro de una vivienda: por qué entrar directo al salón resulta inquietante
La tradición pide que en la entrada haya un amortiguador y que no se vea todo el interior en cuanto se abre la puerta. Hoy eso corresponde a problemas de privacidad, ruido y corriente de aire; si no se pueden cambiar las paredes, un zapatero, un biombo, una alfombra y la luz permiten crear esa transición.